Llamas de Mouro


 

 

La cerámica de Asturias es un legado que se ha ido transmitiendo de padres a hijos desde la edad del hierro. Esta singular cerámica, es apreciada no sólo por la belleza de su exclusiva talla y su particular color, sino también por sus extraordinarias cualidades de resistencia y conservación de alimentos.

En el torno de pie se da forma a las piezas. Una vez moldeadas las piezas y endurecidas al sol, se bruñen con una "piedra de mar", con la que también se dibujan los sencillos motivos decorativos característicos.

El admirado  color negro final, de brillo espectacular, se consigue tapando el único agujero que queda en el horno para que no respire y quede el fuego atrapado en las piezas, consiguiendo una atmósfera reductora. El humo ahogado en el horno, penetra por todos los poros del barro y éste se vuelve negro.


 

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